Chorreado al vacio - ecológico y avanzado

Arenado por vacío – Tratamiento de superficies ecológico y orientado al futuro

El arenado por vacío, también conocido como arenado por depresión o técnica de chorro suave, es una alternativa innovadora al arenado convencional a presión y marca nuevos estándares en términos de limpieza, sostenibilidad ambiental y seguridad laboral.

La tecnología de arenado por vacío patentada por systeco permite una limpieza libre de polvo, en un sistema cerrado y respetuoso con los recursos, sin necesidad de alta presión, agua ni productos químicos. Esto elimina la compleja gestión de residuos contaminados y permite trabajar sin riesgos incluso en zonas sensibles.

La diferencia con el arenado tradicional:
Mientras que en el arenado clásico el abrasivo se proyecta a alta presión sobre la superficie, el arenado por vacío utiliza la depresión generada en la campana de chorro. El granulado abrasivo se aspira directamente desde el depósito y se acelera dentro de la lanza hasta alcanzar velocidades de hasta 400 km/h. Esta alta velocidad de impacto elimina eficazmente suciedad, pintura y recubrimientos, de forma cuidadosa y precisa.

Gracias a su acción mínimamente abrasiva, el procedimiento es adecuado para una amplia variedad de superficies en las que los métodos tradicionales fallan o resultan demasiado agresivos.

Ventajas principales:

- Sistema de limpieza cerrado y sin polvo

- Sin productos químicos, sin agua, sin alta presión

- Reutilización del material abrasivo

- Apto para superficies delicadas y zonas de difícil acceso

- Ecológico, seguro y rentable

Con el arenado por vacío de systeco, las empresas apuestan por una tecnología de limpieza sostenible, eficiente y preparada para el futuro, ideal para aplicaciones en la industria, la conservación del patrimonio, la limpieza de edificios y muchos otros sectores.

Funcionamiento

Después de encender la máquina la campana de chorreado (6) se coloca sobre la superficie (8) y se queda pegada gracias a la succión. Al introducir la lanza de chorreado (7) en la campana (6) se cierra el ciclo. De la tolva (1) cae el granulado (2) que gracias a la gravedad pasa por el dosificador (3)para terminar en la corriente de aire (4). El granulado (2) se succiona a través del tubo flexible (5) y llega hasta la campana de chorreado (6) donde sale de la lanza (7) impactando con la superficie (8) a alta velocidad, despegando así la suciedad o pintura. Dirigiéndo la lanza de chorreado (7) en diferentes direcciones se limpia la superficie de forma rápida y sin polvo. Éste proceso se puede controlar fácilmente gracias a las tres ventanas (12) que tiene la campana de chorreado. A continuación el granulado y las partículas de suciedad son succionadas. La mezcla es aspirada a través de un tubo (9) hácia la parte superior de la máqina. Ahí se realiza una separación utilizado el principio del separador ciclónico. Las partículas pequeñas de suciedad se quedan en el filtro de grano fino (10) y el granulado y las párticulas más grandes de suciedad caen en el depósito intermedio. Par poder utilizar el granulado otra vez, debe habrirse la compuerta del depósito intermedio y el granulado cae otra vez en la tolva (1)pasando por la criba (14) donde se filtran lás partículas grandes de suciedad. El proceso comienza otra vez.